Quiero tu respeto: los ganadores del concurso sobre acoso sexual callejero

Se entregaron los premios del concurso de videominutos “Quiero tu respeto”, con el que la Asociación Civil FUSA buscó promover la reflexión entre las y los adolescentes sobre el acoso callejero en el espacio público.
concurso
La iniciativa estuvo dirigido a chicas y chicos de 14 a 18 años de todo el país y la propuesta consistió en realizar videominutos –de autoría individual o en grupos de no más de tres adolescentes- en diferentes formatos: ficción, documental, entrevistas, testimonios, stop motion, animación digital, entre otros, sobre el tema del acoso callejero.

El primer lugar resultó para “Soy un cuerpo, no una cosa”, de Luciana Martiarena, Jesica Zárate y Arminda Peñaranda; el segundo lugar fue para Valentina Bevacqua y Matías Sparti por su videominuto “Espejo cotidiano” y el tercer lugar fue para Renata del Castillo por su videominuto “Quiero tu respeto”.
Hubo dos menciones especiales, que fueron para Juan Ignacio Veloso por su videominuto “Contradicciones” y para alumnos de primer y cuarto año de la escuela “Alfredo Pedro Bravo” de la ciudad de Santa Fe por su videominuto “Quiero tu respeto”.

Los videos están disponibles acá

Los ganadores de dicho concurso accederán como premio a un curso de producción audiovisual enfocado a salud y adolescencia Además, los premios incluyen tabletas, cargadores portátiles, auriculares, etc.

Los premios fueron entregados este martes en la sede de FUSA AC, en Lezica 3902, en el barrio de Almagro, con la presencia de los ganadores, sus familiares y amigos.

Qué es el acoso callejero

Son prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida, en espacios públicos como la calle, el transporte o espacios semi públicos; que suelen generar malestar en la víctima. Estas acciones son unidireccionales, es decir, no son consentidas por la víctima y quien acosa no tiene interés en entablar una comunicación real con la persona agredida.
Las prácticas de acoso sexual callejero son sufridas de manera sistemática, en especial por las mujeres, ocurriendo varias veces al día desde aproximadamente los 12 años, lo que genera traumatización no sólo por hechos de acoso especialmente graves, sino por su recurrencia.
Porque es una práctica no deseada, que genera un impacto psicológico negativo y que las personas, especialmente mujeres, pueden vivir varias veces al día desde los 12 años, en promedio

Algunas estadísticas sobre acoso callejero en Argentina

El movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mulala) difundió este año una encuesta entre mujeres de la ciudad de Buenos Aires con números preocupantes sobre el tema.
El 100% de las mujeres sufrió un tipo de acoso a lo largo de su vida en la calle (de mayor a menor, bocinazos, silbidos, comentarios sobre su apariencia)
El 50% recibió un comentario sexualmente explícito
Al 47% de las encuestadas las siguieron en la vía pública 
Al 37% un hombre le mostró sus partes íntimas
El 29% fue tocada con intención sexual en la vía pública
El total de las mujeres consultadas dijo que entre los 9 y los 22 años habían sufrido su primera situación de acoso callejero
El 15% vivió su primera situación de acoso callejero antes de los 13 años.

Una multa que sanciona el acoso callejero en la ciudad de Buenos Aires

En este contexto, la Legislatura porteña sancionó el mes pasado una ley contra el acoso callejero que prevé penas de hasta $1000 o 10 días de trabajo social contra las personas que “hostiguen, maltraten o intimiden” y que “afecten en general la dignidad, la libertad, el libre tránsito y el derecho a la integridad física o moral de las personas basados en su condición de género, identidad y/o orientación sexual”. Los llamados “piropos” entran dentro de las acciones prohibidas en la nueva normativa.
Según dispone la normativa “el acoso sexual en espacio públicos o de acceso público puede manifestarse en las siguientes conductas:

a) Comentarios sexuales directos o indirectos al cuerpo.

b) Fotografías y grabaciones no consentidas.

c) Contacto físico indebido o no consentido.

d) Persecución o arrinconamiento.

e) Masturbación o exhibicionismo, gestos obscenos u otras expresiones”.

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