Adolescentes y jóvenes

Tus derechos

Para poder exigir que se cumplan nuestros derechos, primero hay que conocerlos. Te acercamos información para que conozcas tus derechos a la salud y te mantengas informado.

Según la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) estos son algunos de los derechos
que tienen todos los niños, niñas y adolescentes.

        • A la vida, el desarrollo, la participación y la protección.
        • A tener un nombre y una nacionalidad
        • A saber quienes son sus padres y a no ser separados de ellos.
        • A que el Estado garantice  sus derechos y posibilite a los padres  su conocimiento y cumplimiento.
        • A crecer sanos física, mental y espiritualmente.
        • A que se respete su vida privada.
        • A tener su propia cultura, idioma y religión.
        • A ser respetados cuando se toman decisiones que los afectan en el orden privado, familiar y social.
        • A expresarse libremente, a ser escuchados y tenidos en cuenta.
        • A no ser discriminados frente a ninguna diferencia.
        • A no ser maltratados y a ser protegidos en caso de maltrato.
        • A no realizar trabajos peligrosos ni actividades que  entorpezcan su educación y desarrollo.
        • A no ser abusados sexualmente.
        • A recibir la educación que les permita desarrollar al máximo su personalidad, sus capacidades intelectuales, físicas y sociales.
        • A tener una vida plena y digna cuando hay una discapacidad física o mental.
        • A descansar, jugar y practicar deportes.
        • A vivir en un medio ambiente sano, limpio y a disfrutar el contacto con la naturaleza.
        • A participar activamente en la vida cultural de su comunidad, a través de la música, la pintura, el teatro, el cine y cualquier otro medio de expresión creativa.
        • A reunirse con amigos para pensar proyectos juntos e intercambiar ideas.
        • A vivir en PAZ.

Derechos sexuales y derechos reproductivos

¿Qué son los derechos sexuales?

Son aquellos derechos que involucran la capacidad de disfrutar una vida sexual libremente elegida, satisfactoria, sin violencia ni riesgos.

¿Qué son los derechos reproductivos?

Se refieren a la posibilidad de decidir en forma autónoma y sin discriminación, si tener o no hijos, cuántos hijos tener y el esparcimiento entre sus nacimiento, para lo que se requiere disponer de información suficiente y acceso a los medios adecuados.

Los derechos sexuales y reproductivos son reconocidos como parte de los derechos de los derechos humanos. Están establecidos en la Constitución Nacional, por los tratados internacionales de derechos humanos que la integran, otros tratados y acuerdos internacionales aprobados por la Argentina, así como por las leyes nacionales sobre el tema.

Todas las personas tienen derecho a:

        • Disfrutar una vida sexual saludable y placentera, sin presiones, coacción ni violencia.
        • Vivir libremente la orientación sexual y la identidad de género, sin sufrir discriminación ni violencia.
        • Elegir si tener o no hijxs, cuántos, cuándo, cómo y con quién.
        • Recibir atención integral en salud sexual y reproductiva de forma gratuita.
        • Elegir el método anticonceptivo que más se adapta a sus necesidades, criterios y convicciones
        • Recibir de forma totalmente gratuita al método anticonceptivo elegido, incluidos la ligadura y la vasectomía, en hospitales, centros de salud, obras sociales y prepagas.
        • Obtener información y orientación clara, completa y oportuna sobre salud sexual y reproductiva, expresada en términos sencillos y comprensibles.
        • Acceder de forma gratuita al método anticonceptivo elegido, incluidos la ligadura y la vasectomía, en hospitales, centros de salud, obras sociales y prepagas.
        • Obtener información y orientación clara, completa y oportuna sobre salud sexual y reproductiva, expresada en términos sencillos y comprensibles.
        • Que te escuchen en un ambiente de confianza y respeto, donde te brinden atención e información clara y preserven tu intimidad.
        • Acceder a un método de larga duración a partir de los 13 años sin que te acompañe y/o autorice un adulto.