Hablemos de juventudes y salud mental

En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, queremos poner sobre la mesa un tema que muchas veces se evita tocar: la salud mental. Para seguir defendiendo nuestro derecho a la salud integral debemos reflexionar sobre temas como la depresión, ansiedad, cómo cuidarnos y la importancia de acudir a un espacio de consulta.

¿Por qué es importante hablar del suicidio en la adolescencia y juventud?

Según la Organización Mundial de la Salud, el suicidio es la segunda causa de muerte entre adolescentes y jóvenes de entre 15 y 29 años de edad. En la Argentina, los suicidios constituyen la segunda causa de muerte en la franja de 10 a 19 años, y en el grupo de 15 a 19 años, la mortalidad es más elevada, alcanzando una tasa de 12,7 suicidios cada 100.000 habitantes, siendo la tasa en los varones 18,2 y en las mujeres 5,9.

¿Los roles de género influyen?

Los varones cargan con un mandato de autosuficiencia ligado a no demostrar sentimientos ni vulnerabilidad. Minimizar la salud mental y no pedir ayuda suele llevarlos a situaciones extremas de riesgo y por eso la tendencia al suicidio es mayor.

Los intentos de suicidio y suicidios consumados en las mujeres pueden relacionarse con la violencia física y psicológica vivida históricamente. La importancia de la imagen corporal y el sometimiento ante estereotipos culturales arraigados, también son un factor asociado.

Las juventudes LGBT han atentado contra su vida por la opresión y estigmatización social, la victimización basada en la identidad sexual, el rechazo por parte de la familia, la discriminación institucional y el homo-lesbo-transodio internalizado.

¿Cómo podemos contribuir a la prevención del suicidio?

  • Reconociendo los signos de alerta: Aislamiento, persistencia de ideas negativas, dificultad para comer, dormir y trabajar, desesperanza, llanto inconsolable, cambio repentino de conducta.
  • Mostrando interés y apoyo. 
  • Respetando las diferentes expresiones de sentimientos.
  • Eliminando prejuicios. El suicidio no es ni bueno ni malo, tampoco es un hecho delictivo, es una situación de sufrimiento. 

Hablemos de salud mental sin tabú.  Si necesitás acompañamiento, recordá que no estás solo/a. 

Podés comunicarte con:

Línea 102: escucha y contención para adolescentes.

Línea 141: contención para personas con problemas de consumo.

Consultá por atención psicológica en Casa FUSA 

 

 

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