28 de Mayo Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer

dia mujer salud fusa

El 28 de mayo de 1987 fue establecido como el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer durante el V Encuentro Internacional de Salud de la Mujer realizado en San José, Costa Rica.

La celebración de la fecha reafirma el derecho a la salud sin restricciones o exclusiones como un derecho humano y derecho ciudadano de todas las mujeres sin distinción por religión, etnia, clase, edad, orientación sexual, nacionalidad.

Derechos de las mujeres en materia de salud:

– Derecho a acceder a servicios de salud gratuitos, de calidad, en los que haya profesionales con perspectiva de género.

– Derecho a acceder a los medicamentos necesarios durante todas las etapas de la vida.

– Derecho a que se respeten los valores y el conocimiento que las mujeres tienen, según su propia experiencia, de la enfermedad y la salud.

respeto cuerpo

Derecho a que se tenga en cuenta la diversidad de las necesidades de salud de las mujeres en función de la etnia, la condición social, la cultura, la preferencia sexual y la educación.

– Derecho a  tener una vida sexual satisfactoria y segura, con plena capacidad de reproducirse y con libertad de decidir, cuándo, cómo y cuán a menudo hacerlo.

– Derecho a disponer de servicios de salud sexual y reproductiva. Deben ser informadas sobre los métodos para regular la fecundidad y estos deben ser seguros y eficaces, de fácil alcance y aceptables. Además tienen derecho a elegir y acceder libremente el método que prefieran.

– Derecho a acceder a la información sobre enfermedades de transmisión sexual y VIH.

– Derecho a vivir y trabajar sin violencia y a acceder a servicios que la protejan ante situaciones de violencia o acoso.

– Derecho a condiciones laborales que le permitan realizar los controles y cuidados de la salud adecuados para cada etapa de la vida.

– Derecho a condiciones laborales que no la sitúen en situaciones de precariedad, de exceso o de falta de trabajo que la expongan a padecer enfermedades.

Fuente: www.unicef.org

http://www.unicef.org/argentina/spanish/cartilla.pdf

 

Capacitaciones en alianza con el Programa de Salud Reproductiva de Pcia. de Buenos Aires sobre Atención a mujeres en situación de aborto

Durante el mes de abril y mayo se desarrollaron 4 jornadas sobre “Atención a mujeres en situación de aborto” en el marco de la cooperación técnica entre FUSA y el Programa de Salud Reproductiva de la Provincia de Buenos Aires.

Las capacitaciones se completaron en la Región Sanitaria VI (Avellaneda, Almirante Brown, Lanús, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Berazategui, Florencio Varela, Ezeiza y Quilmes) y se trabajaron elementos esenciales de la atención integral de mujeres respecto de la interrupción legal del embarazo, la atención posaborto y el modelo de reducción de riesgos y daños asociados al aborto inseguro.

Las jornadas estuvieron dirigidas a profesionales de la salud, específicamente a Jefes/as de Servicio de Ginecología / Obstetricia, Jefes/a de Residentes, Referentes de Salud Sexual y Reproductiva y Referentes del Área Legal de hospitales y municipios, Directores de Atención Primaria de la Salud y Directores y Coordinadores del Área materno Infantil de los diferentes municipios.

Durante el mes de abril y mayo se desarrollaron 4 jornadas sobre “Atención a mujeres en situación de aborto” en el marco de la cooperación técnica entre FUSA y el Programa de Salud Reproductiva de la Provincia de Buenos Aires.

Las capacitaciones se completaron en la Región Sanitaria VI (Avellaneda, Almirante Brown, Lanús, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Berazategui, Florencio Varela, Ezeiza y Quilmes) y se trabajaron elementos esenciales de la atención integral de mujeres respecto de la interrupción legal del embarazo, la atención posaborto y el modelo de reducción de riesgos y daños asociados al aborto inseguro.

Las jornadas estuvieron dirigidas a profesionales de la salud, específicamente a Jefes/as de Servicio de Ginecología / Obstetricia, Jefes/a de Residentes, Referentes de Salud Sexual y Reproductiva y Referentes del Área Legal de hospitales y municipios, Directores de Atención Primaria de la Salud y Directores y Coordinadores del Área materno Infantil de los diferentes municipios.

Que veinte años no es nada

maria alicia pag 12La cumbre de la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU realizada en abril en Nueva York dejó un sabor amargo. Pese a la ausencia en su documento final de temas clave como derechos sexuales y reproductivos, familias, orientación sexual e identidad de género, veinte años después de la Conferencia de El Cairo, se espera encontrar nuevas estrategias en septiembre, durante la próxima Asamblea General de Naciones Unidas. La socióloga María Alicia Gutiérrez, que integró la delegación argentina en abril, advierte que la brecha es aún muy grande y aunque la región acordó adoptar una posición común progresista, las resistencias de las posturas más conservadoras continúan siendo el desafío a vencer.

Por Roxana Sandá.

Sólo cuatro meses. Es el tiempo a contrarreloj para debatir y articular nuevas estrategias con miras a la sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde se espera intensificar una revisión a veinte años de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (CIPD) de El Cairo e introducir acuerdos que posibiliten una apertura con un aire menos opresivo que el que se respiró en el documento final de la 47ª Cumbre de la Comisión de Población y Desarrollo de la ONU (CPD) celebrada en abril último en Nueva York. Las negociaciones de la delegación argentina y los países aliados intentaron sin éxito sostener en la agenda internacional temas clave como derechos sexuales y reproductivos, diversidad sexual, familias e identidades de género que finalmente fueron excluidos por la presión de estados con posiciones políticas de un conservadurismo rancio en un escenario hostil, donde sigue teniendo peso propio el Vaticano.

“Sin embargo, la importancia del texto que se consensuó en Nueva York es que posibilita, de aquí a septiembre, seguir discutiendo y ver cómo se van posicionando los distintos estados hacia el documento final. La idea es trabajar para introducir acuerdos con resultados más progresistas, no tan lavados, pero que a su vez esto permita que la evaluación del Plan de Acción de El Cairo no acabe ahí sino que ratifique los tratados internacionales, regionales y locales, y se ligue con la discusión de las Metas del Milenio 2015”, explica la socióloga María Alicia Gutiérrez, coordinadora del Area de Advocacy de la Fundación de la Salud para el Adolescente (FUSA), que integró la delegación oficial junto con representantes de organizaciones articuladas en la Alianza de las Organizaciones de la Sociedad Civil, como Mabel Bianco (FEIM), Lourdes Bascary (CELS), Paola García Rey (Amnistía Internacional), Marcelo Ferreyra (Global Initiative for Sexuality and Human Rights Heartland Alliance for Human Needs & Human Rights), Victoria Tesoriero (Católicas por el Derecho a Decidir), Mariana Iacono (Mujeres Viviendo con VIH), Mariel Bernal Vilte (KollaEcmiaEnlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas) y Pamela Martín García (Cedem). “Todos veníamos de participar de las reuniones regionales durante 2013, en el proceso de revisión de temas clave de la Plataforma de Acción Cairo+20”, hasta que en agosto los gobiernos de 38 países de América latina y el Caribe, incluida Argentina, firmaron el Consenso de Montevideo, un acuerdo en el que “se comprometieron a prevenir y evitar el aborto inseguro, facilitar el acceso a métodos anticonceptivos eficaces, incluir educación sexual y reproductiva, entre otros puntos, que pese a los esfuerzos no pudieron ser incorporados en el documento final de la Cumbre”.

¿Por qué el tema del aborto fue el gran ausente?

–Los que formábamos parte de la delegación sabíamos desde el principio que no entraba. Ya lo había explicitado en reuniones previas la embajadora ante la ONU, Marita Perceval. En términos generales todos acordamos la posición de Argentina y la negociación, y decidimos trabajar con la delegación oficial puntos que tenían que ver con derechos sexuales y otros temas muy resistidos. Durante la Cumbre, sacando algunos países europeos nórdicos, Nigeria y Libia, nadie nombró el aborto. Es un tabú importantísimo. Ningún país de la región lo mencionó, ni siquiera México, donde se sabe que el aborto es legal en el DF, pero que la legislación en el resto del territorio es un horror y además mantiene una posición alineada con el Vaticano. En el caso de Uruguay, como era el país que lideraba el proceso de discusión en Nueva York, se tomó la determinación de no hablar para no entorpecer las negociaciones. Pese a los obstáculos, de la experiencia rescato el alto nivel de conocimiento de los negociadores de la delegación argentina, Luz Mellon y Eduardo Porretti, en una instancia donde se definen los grandes lineamientos de las políticas públicas de los países, y las reuniones con organizaciones de la sociedad feminista para poder pelear el tema tan silenciado del aborto.

Es alarmante la persistencia de un escenario global con discursos y posiciones conservadoras, a veinte años de la Conferencia de El Cairo.

–Se hizo un gran esfuerzo para no retroceder al lenguaje de El Cairo de 1994. Fueron impactantes los posicionamientos conservadores con anclajes en distintas regiones del mundo. Hablo del grupo africano, liderado por Camerún, del grupo árabe y del Vaticano, pero también la Unión Europea era terrible en muchos puntos, tanto por omisión como por lo que se decía y por quiénes se aliaban. En la región fue llamativa la posición de Brasil, que en algunos aspectos ligó con la postura de América latina en apoyo al Consenso de Montevideo, y en otros hizo silencio o pidió resguardo por su alianza con países africanos que tienen una posición conservadora en temas que refieren a cuerpos, sexualidades e identidades de género. No se logró incluir derechos sexuales ni reproductivos en el documento final, pero se intentó reinstalar el concepto de salud reproductiva negando los avances de los últimos años en términos de derechos e invisibilizando conceptos sobre derechos sexuales y reproductivos que ya habían sido incorporados en 1995 en la Conferencia Mundial sobre la Mujer, de Beijing, por ejemplo.

En ese sentido Argentina lideró una posición de avanzada.

–Es interesante porque había planteado articular estrategias y propuestas con diversos países de América latina y el Caribe bajo la cobertura de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para acordar puntos básicos, como la inclusión de derechos sexuales, continuar la revisión de la Conferencia más allá de 2014, sostener la revisión de las Metas del Milenio 2015 y, sobre todo, la incorporación de tratados de avanzada, vigentes en cada región. Se logró un acuerdo básico pero se autoexcluyeron Guatemala, Honduras y Nicaragua, con perspectivas durísimas sobre la vida y la salud de niñas y mujeres, derechos sexuales y reproductivos y aborto terapéutico. Brasil quiso reservarse el derecho de autonomía pese a la convocatoria argentina de presentarse como bloque. Un damero tan complejo lleva a pensar que los cuerpos y las sexualidades están jugando un rol altamente significante en la construcción discursiva del derecho internacional y en los realineamientos geopolíticos del orden multilateral, algo que hace años viene diciendo la antropóloga feminista brasileña Sonia Correa. Este proceso que se inicia a fines de siglo XX y que se puso en la escena global con las diversas conferencias de Naciones Unidas de la década del ‘90 reapareció en los debates recientes y en la necesidad de defender como punto de no retorno la propia Conferencia de El Cairo de 1994. No se trata de nuevos realineamientos, han aparecido en cada una de las revisiones realizadas en este proceso de veinte años.

Cuánto de estos conceptos está atravesado por la colonización del cuerpo de las mujeres como territorios o campos de batalla, al decir de Rita Segato.

–Un debate fuerte giró en torno del concepto de soberanía. Lo propuso el grupo africano, con Camerún de portavoz, y sin embargo Nigeria se pronunció de acuerdo con el aborto y Sudáfrica se manifestó a favor de los derechos sexuales. Con el avance de las regulaciones internacionales se levanta una sospecha, y es si soberanía es autonomía legítima en la toma de decisiones locales o supone regirse sólo por las creencias culturales, religiosas. Para mí tiene un metatexto: “No nos regimos por lo que es el derecho internacional de los derechos humanos”. Si un país africano considera que la homosexualidad es un delito mayúsculo, se rige por su consideración particular. Este es el riesgo entre los relativismos culturales, el respeto por esos relativismos, por esa soberanía, y el desacople de derechos humanos internacionales. Ni qué hablar entonces de lo que Segato dice acerca del cuerpo de las mujeres como territorio contundente del ejercicio de un poder global, que tiene un plus de agresión.

¿A qué se refiere cuando menciona en sus trabajos el retorno de lo reprimido?

–Es una metáfora que tiene que ver con que hay una impronta potente del régimen heteropatriarcal que está presente y que, en un sistema capitalista tan brutal como el actual, persiste a pesar de desarrollos más o menos progresistas. Y eso se expresó en la discusión sobre los conceptos de “familia” o “familias”, este último rechazado por los sectores más conservadores y otro de los puntos que no fue reconocido en el documento final. Al decir “familia” se está hablando de un modelo claro heterosexual compuesto por un sistema binario de conformación de la pareja, cuando la realidad se da de patadas con eso porque, por empezar, aunque constituidas en un régimen heterosexual, la cantidad de mujeres solas que existen integran una forma de familia diferente de la clásica. O las formas de familias que adopta la propia heterosexualidad y los modelos de familias que transitan las diversidades sexuales, como promovió la Argentina junto a sus aliados latinoamericanos.

También se habló de anticoncepción y pobreza, dos variables de disputas que van a volver a instalarse en el encuentro de septiembre.

–El capítulo de anticoncepción se abordó en términos de preocupación por adolescentes y jóvenes, y de formas de incorporar la anticoncepción en la atención integral de la salud; digamos que se dejó sentada esa inquietud. La discusión sobre pobreza fue planteada por el Vaticano y tiene que ver con una antigua preocupación de la Iglesia, una controversia que atravesó El Cairo 1994 y ahora se reflota con viejas argumentaciones acerca de que todo lo referente a políticas de derechos para las mujeres o de las sexualidades en general de franjas vulnerables tiene que ver con un proyecto de eliminar a los pobres y no a la pobreza. Se plantea que “si tengo aborto legal y anticoncepción, estoy haciendo una política de eliminación de los pobres para que no se reproduzcan”. Es un argumento reciclado que no explica ni fundamenta por qué la eliminación de la pobreza va en contra de los derechos humanos básicos de las personas.

Durante el plenario de Nueva York, la embajadora Marita Perceval destacó la necesidad humana de “ser reconocidos iguales en dignidad, igualdad y derechos” en sociedades inclusivas. Los negociadores de la delegación argentina, países aliados y las organizaciones de la sociedad civil intentaron que el derecho a la determinación de la orientación sexual y a las identidades de género quedara expresado en el documento como punto de acuerdo, “pero no fue posible por la resistencia feroz de las alianzas conservadoras. Es una pelea durísima que se sigue dando”, lamentó Gutiérrez.

¿Todavía son pensados como temas de segunda?

–Creo que sí. La sexualidad y el cuerpo siguen siendo caballitos de batalla de intercambio; no sé si son cuestiones centrales en ninguno de los países. Me parece que son clave las relaciones estratégicas, económicas, los acuerdos políticos en términos de desarrollo, pero es bastante difícil visualizar los temas de sexualidad, que sin embargo están ligados profundamente al desarrollo.

¿Piensa que a lo largo de estos últimos veinte años se produjo un retroceso en el campo de las garantías?

–No lo pondría en esos términos. Digamos que sigue existiendo un territorio de disputas muy potentes que pretenden obturar acciones locales progresistas, aun habiendo logrado El Cairo, Beijing y tantísimos otros documentos regionales o globales. Pero no es desesperanzador. El tema ocupa una centralidad en las discusiones internacionales, lo que no era así veinte años atrás; las problemáticas relacionadas con los derechos de autonomía de las personas han tenido un proceso de inserción importante en el mundo público. En todo caso esas negociaciones adversas, para el caso argentino en particular, no impiden que se siga peleando por una ley de aborto legal, seguro y gratuito. Entre lo global y lo local, en ese campo de disputas que la sexualidad y los derechos conllevan, siguen existiendo espacios donde las demandas y necesidades de las personas puedan ser expresadas. Nada queda anudado. La lucha continúa.

Fuente: Página 12.

Nota en www.pagina12.com.ar

13 de Mayo. Día Mundial de Acción. Visión 2020.

V2020_Emblem_ESFUSA se suma al Día Mundial de Acción Visión 2020, que este año es celebrado el 13 de Mayo, con el objetivo de incidir en la agenda pública global y visibilizar y concientizar a los Estados sobre la importancia del cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos de los adolescentes y jóvenes en todo el mundo.

Los objetivos propuestos por la Visión 2020 son impulsados por IPPF, International Planned Parenthood Federation de la cual FUSA es asociación miembro en Argentina.

Visión 2020 implica diez puntos u objetivos:

1. Establecer para 2015 un marco de desarrollo internacional que incluya a la salud y los derechos sexuales y reproductivos como prioridades esenciales.

2. Aumentar el derecho a la salud y los derechos sexuales y reproductivos con el fin de cerrar la brecha entre los quintiles superior e inferior de riqueza en un 50% para el año 2020.

3. Eliminar toda la forma de discriminación contra las mujeres y niñas.

4. Reconocer los derechos sexuales y los derechos reproductivos como derechos humanos.

5. Asegurar que la gente joven esté involucrada en todas las decisiones de política que les afectan.

6. Integrar los servicios de salud sexual y reproductiva y los de VIH en los sistemas de salud.

7. Reducir la mitad de necesidades no satisfechas de anticonceptivos.

8.Hacer que la educación integral en sexualidad esté disponible para todos.

9. Reducir en un 75% la mortalidad materna que se presenta debido al aborto inseguro.

10. Asegurar que los gobiernos inviertan los recursos para alcanzar estas metas.

Este año se presenta un petitorio para que la sociedad pueda sumarse al pedido de cumplimiento de los objetivos planteados a los Estados apoyando a través de una firma.

Acompañanos en la Campaña y seguí las novedades del Día Mundial de Acción en las redes sociales #yodecido

Mirá el manifiesto de Visión 2020 AQUÍ

SUMATE y ¡Firmá la petición AQUÍ!

Los chicos crecen antes y los padres están desconcertados

12 de Mayo de 2014.

Por Victoria de Masi.

Son la generación “between”. Tienen entre 7 y 11 años. Hacen vida de chicos, pero adptan gestos de adolescentes. Según los especialistas, los padres son responsables en parte de este fenómeno.

clarin2Catalina, once años: “Papá, por favor, dejame tranquila. Yo quiero aprender de mis errores”. Simón, ocho años: “Má, no necesito que me ayudes. Sé todo lo que tengo que saber para mi edad”. Thiago, nueve años: “Decidí que esta noche me quedo a dormir en lo de Augusto. Decile a mamá que pase a buscarme mañana al mediodía”. Tienen entre siete y once años y hacen vida de chicos. Van a la escuela, miran televisión, practican algún deporte, prueban con clases de danzas o de música. Pero ya tienen mañas de adolescentes que se manifiestan a través de la irreverencia, la incapacidad de negociar u ofenderse ante la palabra de los adultos. ¿Los padres? Absolutamente desconcertados y, según los especialistas consultados por Clarín, también responsables de este tipo de conductas.

El mundo del márketing, rápido en la captación de nuevos nichos de consumo, le puso nombre a estos “miniadolescentes”. Los llaman “between”, un neologismo devenido del inglés que significa “entre o en medio”, y se refiere a la etapa entre la infancia y la adolescencia. Son los que todavía no arrancan con la pubertad, pero ya tienen una forma de ser muy clara: son independientes y detestan que sus padres les hagan todo. A pesar de su corta edad son expertos en tecnología, “textean” más rápido de lo que hablan, les dan clases a sus padres y son los que deciden las compras en el hogar.

En general, se trata de niños que empezaron a ir a la escuela desde los dos años y desarrollaron libertad y carácter. Esto es más evidente en las nenas, por algo fundamental: la menarca también se adelantó. Si hace un siglo las mujeres se desarrollaban a los 17, hoy el promedio de edad de la primera menstruación es a los 12.

Pero volvamos al universo adulto y el rol de los padres, que es central. Fernando Osorio, es psicólogo especialista en niños y adolescentes con problemas de conducta y autor del libro “Cómo ser buenos padres… a pesar de los hijos”. Él prefiere hablar de “autonomía anticipada” y pone a los adultos en el centro de la escena. “Tiene que ver con una gran necesidad de los padres de que esos chicos crezcan, un poco para desentender de todo lo que implica la crianza. Significa otorgarles permisos y opciones para decidir sobre cuestiones para las que no están preparados. Luego los chicos, pretenden ejercer autonomía sobre otros asuntos, más complejos, creen que no deben informar nada y que tampoco les corresponde pedir permiso”, observa. Para él son chicos desafiantes porque perciben en sus padres que el ejercicio de la autoridad está debilitado. Dice que en las nenas la actitud es más evidente: “Culturalmente se espera que la mujer tenga una actitud de mayor aceptación de los límites y las normas, pero esto ya no pasa”.

El pediatra Enrique Berner, jefe del Servicio de Adolescencia del hospital Argerich y presidente de la Fundación para la Salud del Adolescente (FUSA), invita a pensar qué relación entablaron los padres con sus hijos durante los primeros años de vida, es decir, entre los dos y los cinco años, periodo en el que incorporan normas y reglas, tolerancia y frustración. Es el momento del berrinche, pero también del límite. “Y de repente, esos niños se comportan como adolescentes y ellos no los comprenden. La adolescencia es la misma, pero ahora esos chicos están más expuestos a los riesgos porque los padres no saben cómo poner el freno. La dificultad es de los adultos”, opina.

Corte y pegue en la heladera estos consejos de la psicóloga Claudia Messing, autora del libro “Por qué es tan difícil ser padres hoy”: “Como el chico piensa que su criterio es tan válido como el del adulto, lo mejor es no dar órdenes, sino pedir. Incluirlos en sus propios problemas, ofrecerles que propongan una solución. Si no lo hacen, entonces avisarles que lo harán a la manera adulta. Para poner límites, lo mejor es conectarnos con nuestra propias limitaciones. Es decir, evitar el ‘porque lo digo yo’ y a cambio explicar. Por ejemplo, decir ‘me encantaría seguir jugando con vos, pero estoy cansada ahora’”. Berner agrega otra sugerencia, que tiene que ver con ponerse –equivocadamente– en lugar de “compinche” de los hijos: “Lo que menos quieren los chicos es tener de amigos a sus padres”, avisa.

Nota diario Clarín.

www.clarin.com

Los adolescentes ya no se conforman y van en busca del almuerzo ideal

Por Marcela Mazzei. Para La Nación.

Cuando supo que este año tenía gimnasia en el turno de las 13.45, Carolina Arditi pensó en repetir el plan que con su mejor amiga habían puesto en marcha el año anterior. Entre la salida del colegio a las 12.50 -cursan cuarto año en el ILSE-, y la hora de gimnasia en el club GEBA, se dan una vuelta por un local de sushi. “Son como cinco piezas sin cortar, y almorzás con dos rolls más bebida por 40 pesos”, cuenta la joven que prefiere ese menú a los sándwiches del quiosco del colegio.

La escena es elocuente y repetida. Los chicos con uniforme peregrinando en grupo en busca de un local en las cercanías del colegio que les proporcione un almuerzo rápido, rico y variado. Sucede en la zona de la plaza Lavalle, donde está el ILSE, también cerca de ORT en Belgrano y en los colegios con doble escolaridad de Palermo y Caballito, entre otros barrios: cada vez es más frecuente ver a grupos de adolescentes en la calle en busca del almuerzo ideal. Sucede que es la edad en que ganan autonomía, y una de las primeras áreas en que la aplican es en el almuerzo escolar.

“Cada vez se discute más sobre la comida, también entre los adolescentes, porque forma parte del proceso de independencia y de la formación de grupos de pertenencia propios de la edad”, opina Julián Díaz, empresario gastronómico de los bares Florería Atlántico y 878. Justo a la vuelta de este último, está el colegio Ecos. “Ves a los chicos que van a comer a la parrillita con los laburantes del barrio, enfrentando una situación nueva”, cuenta Díaz.

Maia K. empezó quinto en un colegio de Palermo con doble escolaridad que tiene un comedor cada vez menos elegido por los alumnos más grandes. “Me compro ensaladas en un bakery que abrió hace algunos meses al lado del colegio, nos preparan las ensaladas a gusto, con salmón, huevos, pollo, atún? es más que sólo lechuga, y bastante accesible de precio”, cuenta. También van en busca de frutas y de alguna gaseosa al supermercado.

Para el doctor Enrique Berner, director del Servicio de Adolescencia del Hospital Argerich, fomentar una conducta responsable de los chicos en relación con la comida es tarea de los padres. “Es importante que los padres de chicos de 15, de 12 o de 9 empiecen a transferirles herramientas para que puedan avanzar con responsabilidad, con autonomía y conductas responsables.”

Para Eugenia, de 17 años, en quinto del Florida Day School, la variedad en el menú del almuerzo es tan importante como el factor tiempo: va a un colegio con doble escolaridad donde tienen una hora para comer. “Todos prefieren salir a probar cosas nuevas”, cuenta la joven. Incluso los que llevan viandas desde la casa descubren ante sus compañeros la diversidad de su paladar: sándwiches de tomates secos, empanadas árabes o fajitas mexicanas.

Aprender a alimentarse

“No es tan importante que almuerce muy bien cuando está en este tipo de jornadas, en tanto haya tomado un buen desayuno, la merienda sea adecuada y se prepare una comida para la noche que incluya carne, verduras y frutas”, explica el doctor Berner, autor de Hijos adolescentes. El desafío y la oportunidad de ayudarlos a crecer (Grijalbo). Destaca, sin embargo, que siempre deben comer algo para no pasar tantas horas en ayuno, lo que perjudica el rendimiento académico por la baja de azúcar en sangre.

Si la vianda en algún momento pasó a representar en el imaginario adolescente el contacto con el hogar -la comida de mamá en la escuela, su primer ámbito de autonomía-, también es verdad que muchos jóvenes habituados a dietas más variadas en sus casas, ya sea por naturales o gourmet, experimentan un cambio de percepción: la vianda pasa a ser un privilegio si le brinda una solución atractiva.

La oferta gastronómica de Palermo y alrededores, por otra parte, es un sinfín de tentaciones para los chicos que buscan alimentarse, despejarse de la exigencia académica e ir formando su paladar. “Una vez por mes vamos con mis amigas a comer a Mark’s -un café deli frente a la plaza Armenia-, ése es nuestro lugar y comemos ensaladas”, detalla Maia sobre su rutina.

“El otro día mi hijo que va a tercero me contó que había almorzado con sus amigos en un restaurante árabe”, cuenta Rosario, madre de tres adolescentes de diferentes edades que circulan por Palermo y Villa Crespo. “Me pareció genial, porque es una oportunidad que tiene de experimentar, de probar otras comidas y de manejarse solo”, relata.

“Si los chicos van a comer afuera -opina el doctor Berner-, los padres deberían ayudarlos a entender lo importante de comer algo saludable, y todo comienza por restringir al máximo las bebidas azucaradas que llenan la panza y además consumirlas sin ingerir alimentos deteriora los dientes, no por el azúcar, sino por el pH ácido que tiene la mayoría.” Una porción de pizza o de tarta en el bar no será tan grave si come una fruta y varía su alimentación en el resto de las comidas…

“Son los padres los que tienen que marcar en este tiempo y los adolescentes tienen que hacer lo que los padres indican como apropiado -explica el médico-. Mientras no sea una situación de riesgo y no perjudique sus normas familiares, experimentar con la comida podría tomarse dentro de la normalidad.”

Como columnista en el programa Gente sexy, de la FM Rock and Pop, Julián Díaz es testigo del boom gastronómico entre los más jóvenes. “El de la comida es un tema omnipresente, y podés comprobarlo en las fotos que suben a Instagram, en los que se hacen vegetarianos o los que responden a las consignas de la picada o el asado, mientras que no hace mucho la comida era un tema de amas de casa”, reflexiona. “Ahora hay chicos de 16 años que se reúnen a cocinar.” Las ferias, los programas de televisión y los libros alrededor de la gastronomía tienen su parte en el proceso. “Todo colabora a poner en cuestión la sanguchización de todo, para trabajar en serio en la cultura alimentaria de las futuras generaciones.”.

Fuente: La Nación.

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